ENTREVISTA EXCLUSIVA • SUMARIO DEPORTE OLÍMPICO ESPAÑOL LA OLIMPIPEDIA 2022

P: ¿Cómo compagina un deportista de élite ser piragüista y vivir en Madrid?

R: Cuando tienes que hacer doble sesión muchos compañeros tienen que sufrir esa parte porque viven en Madrid y tienen que desplazarse para allá. Ellos comen en el coche, en tuppers, se echan una mini siesta tumbados en el coche o en el gimnasio, en algún banco de pectoral o de dorsal y sacan la siguiente sesión. Al final creo que todos cuando nos gusta algo sacrificamos y buscamos las maneras para sacarlo. Entonces, ¿qué pasa? Que yo al final he tenido la suerte y tomé la decisión o me arriesgué a buscar un lugar para vivir allí y he trasladado un poco mi vida a Aranjuez.

P: ¿Alguna vez se ha planteado algún proyecto de construir una pista o canal allí en Madrid?

R: Están en ello. Para Madrid 2012, cuando sonaba el proyecto de que se harían los Juegos allí, se dio la intención de sacar una pista por Aranjuez, incluso no sé si era por Getafe. Pero no salió adelante evidentemente porque Madrid no fue elegida como sede olímpica. En Aranjuez, en el río Tajo, sí que es verdad que tenemos poquitas zonas navegables para lo que es la pista y más con la cantidad de deportistas que somos en el club. Al final nos pisamos unos a otros y es como que queremos en una misma pista o en una misma recta de atletismo meternos 50 atletas yendo y viniendo. Entonces bueno, la calidad del entrenamiento a veces es un poquito más costosa pero como hay muchas ganas se saca.

P: ¿Cómo has asimilado este año? ¿Te esperabas una temporada como la que has tenido?

R: La verdad es que no me lo esperaba para nada. Yo año a año, incluso ahora en esta temporada, a pesar de haber sacado los resultados que alcancé y aunque la gente puede pensar que ahora vaya como con más seguridad o me lo pueda creer más, sigo con el mismo planteamiento que es entrenar más mi aspecto individual y mejorar como deportista, internamente. Luego los resultados vienen y acompañan a ese crecimiento personal. Entonces yo no pensaba que fuese a conseguir nada, ni desde la primera competición internacional, que fue la Copa del Mundo y el clasificatorio para el Mundial, donde ya quedé cuarta allí con un tiempo muy bueno y cerca de las medallas. Luego ya lo continué con el resto de la temporada. Cada vez que llegaba a meta quería más, era como: “¡ay, pero lo puedo hacer mejor!”. Entonces esa es la chispa o la motivación que me da para querer más y seguir mejorando.

P: Tanto en el Mundial como en el Campeonato de Europa conseguiste medallas en todas las pruebas que hiciste, pero también en el Campeonato de España te bañaste de oro. Todo en un mes concentrado, porque realmente fueron apenas 30 días. ¿Cómo viviste ese mes a nivel emocional?

R: Ahora cuando me hacéis estas preguntas me doy cuenta que creo que no me lo planteo hasta que tengo este tipo de entrevistas; no lo proceso o no lo pienso. Y yo creo que como cada entrenamiento para mí intento ser mi mejor versión, pues me pongo como meta hacerlo lo mejor que pueda en cada serie. Primero fue el Campeonato de España y busqué ser la mejor, en cada tirada, en cada distancia. Creo que competí 5 veces, pues las cinco veces era como “voy a hacer hasta el tope que tenga yo”. Terminaba y ¿qué toca ahora? “Vale, Campeonato del Mundo. Vale, voy a hacerlo con todo lo que tengo”. Terminaba y era como que no me dejaba a mí misma hasta que no terminó toda la temporada; era como decir no has terminado de hacer tu trabajo, no te relajes. Esto es un pasito más, un poquito más de confianza porque estaban saliendo las cosas bien. Era como reafirmar o confirmar que todo iba bien dentro de lo que llevábamos programado y planificado, pero siempre buscando esa parte de intentar ser mi mejor versión en esa competición, en esa semifinal del 200, en esa final del 5.000, del 1.000, de lo que fuera. Yo creo que fue un poco eso, el no pensar en todo lo que me venía por delante sino como más pensando en lo que estaba haciendo en ese momento.

“Si fuera por mí, evitaría tener que competir internacionalmente en los 5.000 metros”

P: Hay que tener incluso un poquito de locura para en un mismo campeonato inscribirse y competir en todas las pruebas en las que compites tú. A raíz de esto, ¿por qué una deportista que tiene en mente los Juegos Olímpicos, una final olímpica e incluso poder ganar una medalla, se plantea hacer un 5.000 metros?

R: Realmente es por mi entrenador. Si fuera por mí, yo no lo haría. Él, un poco siguiendo la línea que estábamos diciendo, utiliza el 5.000 metros, que es la prueba de cualquier campeonato, como lo último de todo; cuando de hecho, están todos tus compañeros con todo recogido y se van de cervezas y tú estás ahí concentrada que te queda una hora para salir y estás calentando. Ellos te dicen: “bueno, te vemos en la grada con una cervecita”. Ese es el plan. Como es lo último, no nos afecta a la hora de nuestra planificación. También tengo la ventaja o la suerte de que tengo capacidades o buena disposición para el 5.000. Siempre que he competido he tenido muy buenos resultados porque ahora en estas fechas del año, hasta marzo o así, hacemos mucho volumen aeróbico. Entonces, juntando todos los años yo llevo, no en la canoa, sino en piragüismo, porque en 1999 empecé a hacer kayak, sumé muchos y muchos kilómetros. Toda esa base yo la tengo ya ganada.

P: ¿Se puede aplicar algo de lo aprendido en esta prueba de 5.000 metros a las otras de 200 o 500 para mejorar, por muy distintas que puedan llegar a parecer?

R: Bueno, al final como es la última prueba no lo pienso. En general, en todas busco mi mejor versión, hacerlo lo más eficaz a nivel técnico y lo más sencillo y fácil posible, porque al final es como lo más efectivo a nivel de rendimiento. El planteamiento también es salir e ir a morder, sea lo que sea y venga lo que venga; con todo y con cabeza, mucha cabeza, eso siempre.

P: Antes de hablar de 2023 y dar alguna pincelada a París 2024, ¿cómo viviste esas semanas de tantas alegrías donde conseguiste la plaza olímpica para España el pasado ciclo y luego esa gran decepción de finalmente no poder ir a los Juegos tras el selectivo? ¿Cómo fue para ti esa mezcla de emociones y cómo las viviste?

R: Cuando gané la plaza fue un momento lleno de euforia e ilusión, no cabía en mí. A día de hoy creo que es el recuerdo que guardo con más felicidad, a pesar de la circunstancia que se dio luego. El día del selectivo es cuando ya te da la realidad de frente. Yo me lo tomé mejor en ese momento que después, cuando veías en la televisión que los compañeros y los deportistas estaban en el aeropuerto e iban a volar para Tokio; salían muchas cosas por Internet y las redes sociales de los deportistas. Entonces, ¿qué hice? Cuando veo la primera imagen o el primer vídeo, no sé si fue en Internet o en la televisión, me lo tomé como: “vale, ha empezado ese momento en el que van a transcurrir unas semanas consecutivas en las que nos van a bombardear a toda España de documentación gráfica y que a ti te va a doler y te va a hacer daño. Entonces dejé de mirar la televisión y bueno, comprendí la situación, acepté que eso es así, que es normal y que yo como ser humano es comprensible que me afecte. Me di cuatro días para estar mal y al cuarto le dije a mi entrenador: “Venga, ¿qué hay que hacer?”, y nos pusimos a entrenar de nuevo porque teníamos el Mundial como objetivo.

De hecho, quedamos campeonas del Mundo y a nivel individual cuarta en el C1 500. Entonces bueno, dolió mucho, pero cuando llegué a meta con Antía, que había ganado, yo lloré un montón de alegría por ella. Te duele pero te alegras también por tu compañera, o yo al menos me alegré por ella porque ahí se vio claro que me había ganado. Ella había sido mejor que yo en ese momento. Luego ya lo que hubiera detrás a nivel federativo, a nivel entrenadores, a nivel de lo que hubiera pues bueno, no depende de mí. Pero a la hora de ponernos en la línea de salida y competir ella me ganó. Entrenó tanto como yo y se lo merecía. Yo le dije: “lo vas a hacer muy bien”. Pero creo que lo más importante es cómo lo planteas y cómo lo afrontas. Esto fue en Pontevedra y nada más llegar a Madrid, a Aranjuez, me tatué en el brazo: “Everything happens for a reason” (“Todo pasa por algo”) y dije vale, no era mi momento, no me tocaba y ya me vendrá a mí. No he hecho nada para que no me toque tener esta recompensa.

P: Aquellos que os lleváis una pequeña decepción en Tokio habéis tenido “una pequeña suerte” de que este ciclo olímpico es más corto. Solo queda un año y medio para París 2024. Pero antes llega un importante 2023. La canoa española está evolucionando muy bien y muy rápido, tanto la masculina como la femenina. El año que viene tenéis dos Copas del Mundo, los Juegos Europeos y el Campeonato del Mundo que ya es clasificatorio para París. ¿Cómo estáis planteando la temporada tu equipo y tú?

R: Bueno, sí que es verdad que hemos empezado bastante fuerte. Mi entrenador hizo su balance de temporada y sus planificaciones y ahora estando aquí en Mallorca hemos hecho los dos primeros test, nuestras primeras mediciones contra el crono y va bastante bien. Están yendo muy bien para las alturas de la temporada en las que estamos. Lo bueno es que todavía quedan muchos meses para pulir cosas. No nos conformamos y cada vez hacemos un balance y un análisis de dónde podemos mejorar, que yo creo que es bueno. Soy subcampeona del Mundo, a nada de Nervin Harrison que es la campeona olímpica y panamericana. Pero no es suficiente. No me conformo y creo que eso es lo positivo que tenemos. De hecho hemos venido a Mallorca para el tema del C2, con mis compañeras del equipo, para sacar también la otra disciplina o distancia del C2 500 para la clasificación olímpica, no solo el C1 200.

“El proyecto del C2 se está gestando; vamos a pelearlo con todo y a ir a por ello”

P: Antía Jácome + María Corbera = C2 500 en París 2024. ¿Confirmado el proyecto?

R: Vamos a pelearlo con todo y a ir a por ello. El proyecto se está gestando, pero también estamos buscando la participación de otras compañeras. Estamos desechando combinaciones o parejas para que queden ya las mínimas y centrarnos en ello.

P: Además, los criterios de clasificación olímpicos en piragüismo permiten que si clasifica el C2 las dos deportistas de esta embarcación tengan derecho a participar individualmente en el C1. Eso también puede ser una vía de escape para olvidarse de los selectivos y de lo que pasó en Tokio e ir juntas a París, ¿no?

R: Sí, lo tenemos muy claro. Tenemos muy presente el potencial que hay, incluso a nivel facilidad de clasificación el C2 tiene más papeletas dentro de las opciones y ya luego aparte lo que se menciona en la pregunta. Si vamos en el C2 tanto Antía como yo podemos luego participar individualmente. Eso ya sería increíble.

P: Quizás la ruta más sencilla sea ese C2. Las opciones para estar en París pasan por el Campeonato del Mundo de 2023, donde se reparten 8 plazas, y por un preolímpico europeo de 2024, aunque los criterios del piragüismo también tienen reasignaciones y muchos límites que los hacen bastante complejos, ¿no?

R: Por eso siempre yo pienso en quedar lo mejor posible, en dejarme la piel y todo lo que pueda, porque al final como te relajes y digas que has entrado puede haber algún cruce que te deja fuera. O al revés, como le pasó a Marcus Walz cuando consiguió el oro en Río 2016. Él estaba fuera de la clasificación y luego al final entró por alguna reasignación que ahora mismo no recuerdo.

P: El calendario internacional en piragüismo, comparado con otros deportes que están prácticamente todos los fines de semana llenos de competiciones, es menos ajetreado. Llega abril y mayo donde hay dos Copas del Mundo, luego en agosto o septiembre, depende del año, está el Europeo o Mundial, que incluso a veces por la propia Federación española no os dejan competir en los dos y luego la Supercopa en Estados Unidos. ¿Cómo mantenéis la motivación con tan pocas competiciones internacionales al año?

R: En mi caso tengo muy buen grupo de entrenamiento. Entonces el entrenador hace su planificación a vistas de esa larga temporada y bueno, va sacando entrenamiento a entrenamiento y no estás solo. Ahí nace un pique sano y como vas en grupo si un día estás más flojo el otro te sacará la risa y así te espabilas. Y en un entrenamiento que piensas que no has hecho ni la mitad luego sales satisfecho y bien. Eso por un lado. Por el otro yo, en concreto, me centro en esas ganas de querer mejorar y de saber que todavía hay detalles y cosas que no están del todo pulidas o que no las tienes seguras y que lo quieres conseguir con ambición. Yo no echo en falta más competiciones internacionales durante el año.

“La interpretación de los criterios de la RFEP tiene muchas lecturas dependiendo de a quien favorecen o a quien no”

P: ¿Confiáis en que llegue algún año en el que los parámetros y selectivos de la RFEP sean un poco más claros tanto para vosotros como para los medios de comunicación?

R: Creo que soy de las pocas personas que hasta que llega a meta no se los ha leído. Yo miro a mi entrenador cuando llego y digo “¿y ahora qué hacemos?”. Lo importante es rendir, entrenar y cuando llegues a meta ya hablamos. Quedar siempre lo mejor posible y ahí ya es cuando podemos hablar. La interpretación de las palabras o de los escritos tienen muchas lecturas dependiendo de a quien favorecen o a quien no. La interpretación de las palabras o de los escritos tienen muchas lecturas dependiendo de a quien favorecen o a quien no. Al final ese es el mayor de los problemas. Puede ser que queden claros en algunos casos pero si los lees tú o los leo yo, los interpretamos diferente. Entonces yo creo que no van a haber nunca unos criterios donde quede claro todo realmente.

P: Muchas veces se apuesta más por la cantidad que por la calidad o las opciones de medalla. Para que un deporte progrese, evolucione y se saque cantera, tú, desde tu opinión, ¿piensas que quizás habría que optar más por la calidad y llevar un equipo menos amplio o abrimos la mano para todos y que unos puedan ir al Mundial y otros al Europeo, aunque eso en buena medida perjudique?

R: Al menos hasta el año pasado, el corte de calidad y de rendimiento del deportista ha sido muy bueno porque tenemos mucho nivel. En algunos grupos de piragüistas no hay tanta calidad, y cuando viajan el resultado es nefasto. En cambio, en algunas categorías el decimosegundo de España compite fuera y da la talla. En otras, sin embargo, llevas al cuarto de España pero no tiene ese tiempo, ese crono, ese pundonor necesario para rendir internacionalmente; y por mucho que seas el cuarto de nuestro país, si eres un ‘matao’, ¿a dónde vas? Es un tema complicado y que hay que analizar. No es fácil para la Federación establecer unos criterios justos aunque sí que es verdad que hay cosas que se pueden mejorar.

P: ¿Qué tendría que ocurrir para que termine 2024 y María Corbera diga, “estoy satisfecha”?

R: Obviamente todos queremos ir a unos Juegos Olímpico y, una vez allí, poder disfrutar una o dos finales y optar a las medallas. Pero como ya he dicho varias veces durante la entrevista, me centro día a día en dar lo mejor de mí y en seguir progresando. Hasta el momento ese planteamiento me ha ido siempre muy bien y los resultados van llegando.

Piragüismo Sprint – Noticias y Calendario

Real Federación Española de Piragüismo (RFEP) – Web Oficial

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